Tan misteriosa resulta Karou para sus amigos, como lo es para ella su propia vida: ¿cómo es que ha acabado formando parte de una familia de monstruos quimera? ¿Para qué necesita su padre adoptivo tantos dientes, especialmente de humanos? Y, ¿por qué tiene esa recurrente sensación de vacío, de haber olvidado algo?
De pronto, empiezan a aparecen marcas de manos en las puertas, señal de que la familia de Karou corre grave peligro. Karou tratará de cruzar al mundo quimérico para ayudarles, pero es perseguida por los serafines. Entre ellos se encuentra Akiva, un ángel arrebatadoramente hermoso al que Karou está unida de forma que ni ella misma puede imaginar.
1º libro de la saga "Hija de humo y hueso"
Valoración personal:
Completamente enganchada. Lo devoré en nada.
Me gustó mucho la protagonista que es tierna y fuerte a la vez, y no la típica chica floja.
Fantástica versión sobre ángeles y monstruos.
Lo que más me encantó fue la forma de escribir del autor. Como va enlazando la historia, como si fuera un puzzle desordenado que poco a poco va encajando. Saltando en el tiempo y de un protagonista a otro.
















